¿Qué son las viñas viejas? Beneficios que le aportan al vino

En el mundo del vino, hay un término que se repite constantemente en las etiquetas más exclusivas y en las conversaciones de los apasionados del sector: viñas viejas. Se habla de ellas con un respeto casi reverencial, como si guardaran un secreto que los viñedos jóvenes son incapaces de alcanzar. Y no es para menos. ¿Quieres saber qué significa que una viña sea vieja, qué le aporta al vino y por qué sus uvas son tan codiciadas por los enólogos de todo el mundo? Te lo contamos.

Parcelas de viñedos centenarios y viñas viejas. Esta imagen se utiliza para ilustrar una entrada sobre qué son las viñas viejas.

¿Qué son las viñas viejas?

En términos botánicos, una viña vieja es simplemente una planta de Vitis vinifera que ha superado su etapa de juventud y su época de máxima producción. Si tuviéramos que buscar un equivalente, serían algo así como los «sabios» del viñedo. A diferencia de las plantas jóvenes, que concentran sus fuerzas en crecer, desarrollar hojas y generar grandes volúmenes de fruto, la viña vieja canaliza su energía de una forma mucho más pausada y eficiente, con una fisonomía cambiada: con troncos gruesos y retorcidos y raíces monumentales.

¿Cuándo se considera que una viña es vieja en el mundo del vino?

Aunque a nivel internacional no existe una ley específica que estipule a partir de qué edad exacta una cepa recibe el título de «viña vieja», el Consejo Regulador de la D.O. Ribera del Duero establece tres categorías muy claras para clasificar estos viñedos en función de su edad: 

  • Viñas viejas: son aquellas plantas con una edad superior a los 30 años.
  • Viñedos centenarios: son los que superan los 100 años de vida.
  • Viñedos prefiloxéricos: son aquellos que acreditan un registro de plantación anterior a 1900, que es la fecha en la que la plaga de filoxera llegó a esta zona vitícola.

Algo que es importante que sepas es que, a partir de los 40 años, la planta produce menos cantidad de uva de forma natural, pero la que da presenta una calidad muy superior. De ahí la importancia de cuidar de estos viñedos como se merecen, con la paciencia y manos expertas necesarias.

¿Cómo son los viñedos de más de 130 años del Valle de Atauta?

Si quieres entender la magnitud de lo que significa una viña vieja, ven hasta el Valle de Atauta, en Soria. Y es que, mientras que, en muchas regiones vitícolas del mundo, un viñedo de 40 o 50 años ya se considera una reliquia, en Dominio de Atauta, jugamos en otra liga, pues, aquí, el 100% de nuestro viñedo al completo tiene al menos 130 años de edad.

Hablamos de viñas prefiloxéricas que sobrevivieron a la plaga que arrasó Europa a finales del siglo XIX, protegidas por la altitud extrema del valle, a casi 1 000 metros, donde se combinan 25 tipologías diferentes de suelos, lo que constituye todo un mosaico de arenas y arcillas, donde el insecto no podía prosperar. De hecho, en parajes míticos de la bodega, como La Roza, algunas de nuestras cepas rozan ya los 190 años. Existen poquísimas viñas en todo el planeta que hayan logrado alcanzar esta edad cronológica conservando su productividad. Por ello, estas viñas centenarias son patrimonio histórico vivo de nuestra tierra.

Y si todo esto ya era sorprendente, déjanos contarte, además, que las viñas del Valle de Atauta se conservan a «pie franco», o lo que es lo mismo, con sus raíces originales europeas sin injertar, lo que constituye una excepción botánica casi extinguida en el mundo tras la crisis de la filoxera y que hoy lucha por ser reconocida como Patrimonio de la Humanidad.

¿Qué le aportan las viñas viejas al vino?

Cultivar un viñedo centenario es todo un desafío logístico, pues requiere un trabajo completamente artesanal que se realiza cepa a cepa, pero la recompensa que estas plantas entregan dentro de la botella merecen todo el esfuerzo. ¿Qué aportan al vino las viñas viejas, como las viñas centenarias del Valle de Atauta? Estos son algunos de los beneficios más destacados:

Menor producción, pero de una calidad excepcional

A medida que una cepa cumple décadas, su rendimiento cae drásticamente: da muy pocos racimos y las uvas son notablemente más pequeñas. Sin embargo, esto es una bendición para el vino, ya que la planta concentra toda su energía, sus nutrientes, sus azúcares y sus ácidos en una cantidad mínima de frutos. Así, el resultado es una uva con una concentración y una riqueza aromática que una viña joven jamás podría replicar.

Raíces profundas: la verdadera expresión del terroir

Las raíces de una viña joven se quedan en la superficie, por lo que son muy sensibles a las lluvias recientes o a los cambios climáticos del año. En cambio, las raíces de una viña de más de un siglo se hunden decenas de metros en el subsuelo y perforan la tierra hasta llegar a las capas calcáreas y profundas. Esto permite a la planta extraer la esencia más pura del suelo mineral, logrando que el vino sea el reflejo perfecto de este carácter mineral propio del viñedo viejo es nuestro único blanco, Dominio de Atauta Albillo Mayor.

Resistencia natural y equilibrio perfecto

Una cepa que lleva viva desde el siglo XIX acumula una especie de «sabiduría biológica». Ha superado sequías extremas, heladas severas y ciclos climáticos de todo tipo y sabe cómo autorregularse sola, sin necesidad de intervención humana. Así, aun en los años en los que el clima es complicado, la viña vieja mantiene la calma, madura a su ritmo y ofrece uvas con un equilibrio milimétrico entre frescura y madurez.

¿Cómo reconocer un vino que procede de una viña vieja?

No hace falta ser un catador profesional para notar cuándo un vino procede de un viñedo centenario. ¿Cómo detectar un vino de una viña vieja en la copa? Estas son algunas pistas que te ayudarán a reconocerlo:

  • Complejidad aromática: al oler el vino, los aromas no son planos, ni se quedan solo en la fruta directa. Notarás que aparecen capas y capas de matices: fruta madura, toques herbales, especias y esa marcada mineralidad que da el suelo profundo.
  • Taninos sedosos: aunque sea un vino con mucho cuerpo y estructura, los taninos se sienten amables, pulidos y aterciopelados, ya que la propia planta se ha encargado de madurarlos a la perfección.
  • Persistencia infinita: los vinos de viñas viejas tienen un final en boca larguísimo. Das un trago y, tras varios segundos, el recuerdo del vino y su complejidad siguen vibrando en tu paladar.
Botella de vino La Roza de Dominio de Atauta dispuesta junto al pie de una viña.

Los mejores vinos de viñas viejas Ribera del Duero que debes probar

En Dominio de Atauta entendemos nuestro trabajo como una labor de protección y respeto hacia este ecosistema único en el mundo. Por eso, elaboramos nuestros vinos interviniendo lo mínimo posible, permitiendo que sea la propia viña centenaria la que dicte la personalidad de cada botella. ¿Qué vinos de viñas viejas Ribera del Duero debes probar? Estas opciones te encantarán:

  • Parada de Atauta: elaborado a partir de la riqueza de los viñedos centenarios del valle sobre suelos arenosos. Opción ideal para dejarse llevar por la elegancia y finura propia de estos terroir, combinado con la frescura de la tinto fino de altitud..
  • Dominio de Atauta: nuestro vino bandera. Recoge toda la complejidad de los 25 parajes que componen el valle de Atauta, con uvas procedentes de una selección de viñedos que van desde los 130 a los 180 años. Es un vino amplio, sedoso, en el que la fruta madura convive en armonía con una frescura balsámica y mineral increíble.
  • La Roza: una de nuestras joyas de paraje más exclusivas. Tres pequeñas parcelas devueltas a la vida después de un trabajo de muchos años. Cepas de entre 180 y 190 años de edad, con una personalidad única y una elegancia fuera de lo común.
  • Valdegatiles: otro de nuestros vinos de paraje para descubrir toda la estructura y potencia de la tinto fino de viñedos de 130 años. 
  • Llanos del Almendro: otra joya de nuestra colección Single Vineyards. Un perfil muy aromático extraordinadrio, profundo, complejo. Un vino especial, fruto del patromonio prefiloxérico de Soria.

Ahora que ya sabes qué son las viñas viejas y qué le aportan al vino, solo te falta probar alguno de los ejemplares que te comentamos para entender en propio paladar por qué son tan especiales. Te encantarán.

¿Ya tienes claro en qué época vendrás a hacer enoturismo a Soria?

Te esperamos en Dominio de Atauta en las fechas que elijas.