¿Qué son las notas de cata de vino? Guía para que las entiendas si eres principiante

Si tú también te pierdes con la información que aparece en la etiqueta o la ficha técnica de los vinos y no te ayudan a hacerte una idea de cómo será el tipo de vino que vas a saborear antes de abrir la botella, esto es para ti. ¿Qué son las notas de cata de un vino y qué significan las principales? Descúbrelo con esta guía para principiantes.

Botella de vino Dominio de Atauta dispuesta sobre una viña. Esta imagen se utiliza para ilustrar una entrada sobre qué son las notas de cata y qué significan.

¿Qué son las notas de cata y para qué sirven?

Una nota de cata es la descripción detallada de las sensaciones que produce un vino al ser analizado con los sentidos. Su objetivo principal es traducir en palabras lo que el vino transmite en la copa. ¿Por qué te interesan? Por dos motivos concretos, de gran relevancia: por una parte, te ayudan a saber qué vas a encontrar dentro de una botella antes de descorcharla y, por otro, te sirven de mapa para identificar por qué un vino te apasiona y otro no, ayudándote a descubrir tus propios gustos. 

Fases de cata del vino: ¿qué son y cuáles son?

Para escribir o entender una nota de cata, el vino siempre se analiza siguiendo el mismo orden cronológico: la vista, el olfato y, finalmente, la boca. Esto se conoce como fases de cata del vino y cada una de ellas nos aporta información clave sobre el vino. Veamos cada una de ellas por separado.

Fase visual: lo que la vista nos dice del vino

Antes de dar el primer trago, observa el vino inclinando ligeramente la copa sobre un fondo blanco. La fase visual nos da pistas sobre la edad y el cuerpo. En los tintos, los tonos violáceos o cereza brillantes suelen hablar de juventud. Cuando el vino envejece, esos tonos evolucionan hacia el granate, el teja o el color ladrillo. Además de esto, en la fase visual, también nos fijamos en la «capa», o lo que es lo mismo, miramos si el vino es más opaco o más transparente, lo que nos anticipa su concentración.

Fase olfativa: un entrenamiento para tu nariz

La fase olfativa es la más compleja y divertida. Primero se huele a «copa parada», es decir, sin mover el vino, para captar los aromas más sutiles. Después, se gira la copa suavemente para que el vino entre en contacto con el oxígeno y libere toda su potencia. En la fase olfativa, no te obsesiones con encontrar veinte aromas distintos. Al principio, basta con que intentes asociar lo que hueles con recuerdos cotidianos.

Fase gustativa: textura, sabor y persistencia en boca

Cuando el vino llega a la boca, analizamos los sabores básicos, es decir, el ácido, dulce y amargo, pero sobre todo las sensaciones táctiles. ¿El vino pasa como si fuera agua o tiene peso y se siente sedoso en la boca? ¿Te hace salivar? ¿Te deja una sensación de sequedad? El final de la boca nos dirá cuánto tiempo permanece el sabor del vino en tu paladar una vez que lo has tragado.

Los perfiles aromáticos del vino: ¿qué notas de cata hacen referencia a los aromas?

Los aromas del vino no se añaden artificialmente. Surgen de forma natural de la propia uva, de la fermentación y de su paso por la barrica o la botella. ¿Y cómo se habla de los perfiles aromáticos en las notas de cata? Estas son las grandes familias que encontrarás en las mismas y el significado de cada una de ellas:

Notas frutales y florales: el alma de la uva

Es lo primero que solemos identificar. En los vinos tintos mandan dos perfiles: la fruta roja (fresas, frambuesas, cerezas), que aporta frescura y vivacidad, y la fruta negra (moras, ciruelas, arándanos), que indica mayor madurez y estructura. A veces, también aparecen notas florales, como las violetas, muy típicas de la variedad tempranillo y, más concretamente, del tinto fino.

Notas de especias, maderas y tostados: la huella de la barrica

Cuando el vino pasa meses descansando en barricas de roble, la madera le cede sus propios aromas. Aquí es donde aparecen las notas de vainilla, pimienta, clavo, cacao, café o los recuerdos a madera tostada y humo. Estos son los aromas que aportan complejidad y elegancia al vino.

Notas herbales y balsámicas: el toque de frescura

Estos aromas huelen a campo, a matorral bajo, a tomillo, menta o eucalipto. En zonas de viticultura extrema y gran altitud, estas notas son un tesoro porque equilibran la madurez de la fruta aportando una sensación balsámica y un soplo de aire fresco en la nariz.

Notas minerales y de evolución: la tierra y el paso del tiempo

La mineralidad es esa sensación que recuerda a la tiza, a las piedras húmedas o a la tierra tras la lluvia y está íntimamente ligada al suelo donde crecen las cepas. Por otro lado, los vinos que pasan años envejeciendo desarrollan notas de evolución, como el cuero, la hoja de tabaco o los frutos secos.

Diccionario básico: ¿qué términos de cata debes conocer? Los tres imprescindibles

Para que no te quedes en blanco al leer una etiqueta, una ficha técnica o una reseña, memoriza estos tres conceptos clave:

¿Qué son los taninos y cómo se sienten en la boca?

El tanino es un compuesto natural que procede de la piel de la uva y de la madera de la barrica. No se saborea, se siente. Es el responsable de esa sensación de sequedad y astringencia en las encías y la lengua, similar a la que sientes cuando bebes un té negro muy concentrado o muerdes una manzana verde. En los grandes vinos, el tanino se describe como «sedoso» o «aterciopelado» porque es maduro y agradable.

Qué es el «postgusto» o la persistencia de un vino

El postgusto o la persistencia de un vino es el recuerdo que deja el vino en la boca una vez lo has tragado. Si a los diez o quince segundos sigues saboreando los matices del vino, se dice que es un vino largo y de gran persistencia. Si el sabor desaparece de inmediato, es un vino corto.

Qué significa que un vino sea «redondo» o «equilibrado»

Si lees en algún sitio que un vino es redondo o equilibrado, significa que ese vino tiene una armonía perfecta en la boca: la acidez no molesta, el alcohol no quema, la madera no tapa a la fruta y los taninos están pulidos. Nada sobresale de forma desagradable. Todo encaja. 

¿Cómo entrenar tu paladar para poner en práctica las notas de cata? Consejos prácticos

La mejor forma de familiarizarte con las notas de cata es, sin duda, practicar, practicar y practicar. ¿Y cómo puedes entrenar tu paladar para no perderte ningún matiz y ser capaz, no solo de entender las notas de cata, sino también de hablar de los vinos que cates con propiedad? Estos consejos te ayudarán a conseguirlo:

  • Huele todo lo que te rodea: el mejor entrenamiento no se hace con copas de vino, sino en el día a día. Huele la fruta en el mercado, las especias al cocinar, el café por la mañana o la tierra cuando llueve. Tu cerebro irá guardando esos aromas en su propio archivo
  • Bebe despacio: no tragues el vino de inmediato. Paséalo por la boca durante unos segundos, deja que impregne tus papilas y respira un poco de aire con el vino en la boca (es lo que se conoce como el famoso sorbo ruidoso) para que los aromas suban por vía retronasal hacia tu nariz.
  • Confía en tu instinto: si una nota de cata dice «grosellas» y a ti te huele a la mermelada que hacía tu abuela, tu respuesta es la correcta. El vino es pura memoria emocional.

Practica con las notas de cata con una botella de Dominio de Atauta

La teoría está muy bien, pero, como ya te hemos adelantado, para entender de verdad un vino, lo mejor es la práctica. Te proponemos un ejercicio práctico con nuestro vino Dominio de Atauta, un vino fiel reflejo de la personalidad del Valle de Atauta, en Soria. Cuando lo sirvas en tu copa, busca estos tres rasgos en su nota de cata:

  • En nariz: intenta encontrar ese baile entre la fruta roja fresca y los toques balsámicos y de monte que le da la altitud de nuestro viñedo.
  • En boca: presta atención a su textura. Verás que es un vino amplio, con unos taninos muy finos, frescos y bien integrados.
  • El final: fíjate en ese toque mineral que recuerda a la tiza, un sello inconfundible de los suelos calcáreos de nuestro valle, y cuenta cuántos segundos se queda su recuerdo contigo.

¿Ya lo tienes? Ahora, puedes repetir el ejercicio con los demás vinos de nuestra bodega. Cuanto más practiques, antes dominarás todos los conceptos de las notas de cata. 

¿Ya tienes claro en qué época vendrás a hacer enoturismo a Soria?

Te esperamos en Dominio de Atauta en las fechas que elijas.