¿Cómo catar un vino? La guía para principiantes que quieren disfrutar como expertos

Catar un vino no es un ritual reservado a unos pocos ni un examen lleno de palabras raras. En realidad, se trata de prestar un poco de atención a lo que tienes en la copa, cambiando el acto automático de beber por un ejercicio de curiosidad donde intervienen la vista, el olfato y el gusto. Claro que si eres principiante, puede venirte bien un poco de orientación. ¿Quieres saber cómo catar un vino? ¡Sigue leyendo! Te traemos la guía que necesitas.

Tres personas brindando con copas de vino tinto junto a una ventana iluminada. Esta imagen se utiliza para ilustrar una entrada sobre cómo catar un vino.

¿En qué consiste catar un vino? Lo que necesitas para empezar

Catar un vino consiste en analizar de manera ordenada las sensaciones que este despierta en tus sentidos. De ahí que no existan las respuestas correctas o incorrectas. La cuestión es, simplemente, entrenar los sentidos para entender de dónde viene el vino, cómo se ha elaborado y por qué sabe como sabe. ¿Y qué necesitas para empezar? Tan solo algunos detalles básicos:

  • La copa: intenta que sea de cristal transparente y fino, con un cáliz amplio para que el líquido se mueva con libertad y una boca ligeramente estrecha que concentre los aromas hacia la nariz y sujétala por el tallo delgado o por la base para evitar calentar el vino con las manos y dejar huellas en el cristal.
  • La luz: procura probar el vino en un espacio bien iluminado y apoyarte sobre una superficie blanca, como una servilleta o un mantel claro, para observar el color sin interferencias. 
  • La temperatura: ten presente que un tinto demasiado caliente potenciará en exceso la sensación de alcohol, mientras que si se sirve helado, sus aromas quedarán completamente bloqueados.

¿Cuáles son las fases de una cata de vino?

A la hora de analizar la copa en una cata, debe saber que hay que seguir un orden específico: empezamos por la vista, seguimos con el olfato y terminamos con el gusto y lo hacemos así por ser la forma más lógica que tiene nuestro cerebro de procesar la información. A continuación, te detallamos cómo son las fases de cata de un vino.

Fase visual: lo que te dice la vista

La cata comienza sirviendo una cantidad moderada de vino, sin llenar más de un tercio de la copa. En primer lugar, nos ocuparemos de la fase visual. Para ello, inclina ligeramente la copa sobre el fondo blanco y observa la superficie del líquido desde arriba y desde un lateral. En este primer paso, te fijarás en dos aspectos principales:

  • El color y el borde (el ribete): los tonos violetas o granates vivos suelen indicar que el vino es más joven. Si ves reflejos más teja o anaranjados, se trata de un vino que ya lleva un tiempo envejeciendo.
  • Las lágrimas: al mover suavemente el vino por la copa, verás que bajan unas gotas por el cristal. Si caen despacio y son densas, te indican que el vino tiene más cuerpo y volumen alcohólico.

Fase olfativa: despierta tu nariz

La nariz es el sentido más potente y complejo de la cata y también el que te permite descubrir los aromas primarios, secundarios y terciarios del vino. Para sacarle el máximo partido, la fase olfativa se divide en dos momentos muy sencillos pero diferentes:

  • A copa parada: mete la nariz en la copa sin moverla e inhala. Lo primero que te llegará serán los aromas primarios, los que vienen de la propia uva (por ejemplo, frutas rojas, flores y toques silvestres).
  • Mueve la copa: haz girar el vino suavemente para que entre aire. Al oxigenarse, se liberan los aromas secundarios y terciarios, que vienen de la elaboración y la crianza en barrica (notas a especias, madera, café o esos toques minerales tan característicos de los suelos de altitud).

Fase gustativa: el momento de probarlo

Ahora llega la parte más esperada: el momento de degustar el vino con la fase gustativa, que es la que busca analizar cómo se comporta el vino en tu paladar y si sus componentes están en armonía. Toma un sorbo pequeño de vino y muévelo por toda la boca para que entre en contacto con la lengua y las mejillas antes de tragarlo y fíjate en estos aspectos:

  • La entrada en boca: ¿es fresco, es suave o entra con fuerza?
  • El paso por boca: presta atención al equilibrio. Un buen vino se siente armónico; nada destaca de forma desagradable, ni el alcohol ni la madera.
  • El postgusto: este es el recuerdo que se queda en la boca después de tragar. Cuanto más tiempo duren los sabores agradables en tu paladar, más persistente y complejo es el vino.

Conceptos clave que debes conocer para la cata: taninos, acidez y mineralidad

Es muy habitual escuchar estos términos en cualquier conversación sobre vino y quedarse con la duda de a qué se refieren exactamente. Saber qué son y cómo interpretarlos te vendrá genial de cara a la cata, pues al saber qué buscar, te resultará más fácil identificar estas sensaciones físicas:

  • Los taninos: es esa sensación de sequedad o aspereza que notas en las encías y la lengua, parecida a cuando tomas un té negro o comes una manzana verde. En los vinos bien trabajados, esa sequedad no molesta, sino que se siente madura y sedosa.
  • La acidez: es lo que hace que salives y sientas el vino fresco y vivo en la boca y es fundamental para que un vino no resulte pesado ni empalagoso.
  • La mineralidad: se nota como una sensación en boca que recuerda al tacto de la tiza, la piedra o la tierra fresca y es la marca más pura que deja el suelo en el vino.

Errores comunes al empezar a catar (y cómo evitarlos)

Cuando estamos aprendiendo, es perfectamente normal cometer ciertos fallos. Conocer los errores más habituales al catar un vino te servirá para disfrutar mucho más de la experiencia desde el primer momento y a ponerle solución de forma sencilla. Estos son los más comunes:

  • Agitar la copa antes de olerla por primera vez: si la mueves de entrada, te saltas los primeros aromas a fruta fresca que salen a copa parada.
  • Llenar la copa hasta arriba: sirve solo un tercio. Si la llenas demasiado, no podrás moverla para que se oxigene sin mancharte.
  • Agarrar la copa por el cuerpo en vez de por el talle: este simple gesto puede acabar calentando el vino en cuestión de minutos, alterando su sabor.
  • Usar colonias intensas: si llevas un perfume muy fuerte, crearás una barrera aromática que te impedirá disfrutar de los aromas del vino con claridad.

¿En qué orden se deben catar los vinos?

Si en una misma ocasión vas a probar distintas botellas, el orden en el que las sirvas es fundamental para no fatigar el paladar y poder apreciar cada vino en su justa medida. ¿Y cuál es el orden que se debe seguir a la hora de catar diferentes vinos? Te recomendamos seguir estas reglas lógicas para no saturar tu paladar:

  • De más ligero a más potente: empieza siempre por los vinos más frescos y pasa después a los que tienen más cuerpo y crianza.
  • Blancos antes que tintos: por lo general, la frescura de los blancos prepara la boca antes de pasar a la estructura de los tintos.
  • Vinos jóvenes antes que vinos de parcela o de viñas viejas: deja los vinos más complejos para el final, cuando tu paladar ya esté adaptado.

Experiencias para vivir una buena cata en Dominio de Atauta

Aprender la teoría de la cata es un gran paso para perder el miedo y disfrutar más de cada copa, pero la verdadera magia ocurre cuando pones en práctica lo aprendido en el lugar donde nace el vino, como en el Valle de Atauta. ¿Quieres disfrutar de una buena cata con algunos de los mejores vinos de Dominio de Atauta? Vívela con alguna de las experiencias de enoturismo que tenemos para ti, como son:

  • Experiencia Valle de Atauta: un recorrido completo que comienza con un paseo por nuestras parcelas históricas, continúa con la visita a la bodega excavada en la ladera y termina con una cata guiada de una selección de vinos para aprender a identificar la frescura y la mineralidad de nuestro valle.
  • Experiencia Privada Parajes de Atauta: una propuesta exclusiva en la que conocerás nuestras parcelas centenarias, el viñedo y la bodega y podrás participar en una cata privada de algunos de nuestros vinos más icónicos acompañados por queso manchego artesano.

Y ahora que ya sabes las bases sobre cómo catar un vino, te toca experimentarlo. Te esperamos en Dominio de Atauta para tu próxima cata.

¿Ya tienes claro en qué época vendrás a hacer enoturismo a Soria?

Te esperamos en Dominio de Atauta en las fechas que elijas.